La mayoría de visitantes primerizos imagina España como llanuras al sol y pueblos blancos. Luego ven Asturias y nos preguntan por qué nadie se lo había contado. Esta es la lección de geografía que hay detrás de todo lo que se ve por la ventanilla.
Una muralla de montañas
La Cordillera Cantábrica corre paralela a la costa norte, superando en tramos los 2.600 m a la vista del mar — los Picos de Europa son la prueba espectacular, como muestra nuestra guía de los Picos. Esa muralla atrapa el tiempo atlántico en la vertiente costera.
El motor del océano
Los frentes atlánticos llegan cargados de humedad, chocan con las montañas y descargan lluvia sobre la estrecha franja costera. El resultado: una cinta exuberante y templada — la España Verde — con veranos agradables (veintitantos grados) mientras Andalucía se abrasa a 40. Por eso aquí se cultivan manzanas de sidra y no olivos, una historia que servimos en nuestra guía de bebidas.
Cuatro regiones, cuatro caracteres
El mismo motor afina distinto cada región: la costa vasca es la más verde y rotunda; Cantabria, más suave y pastoral; Asturias, la más salvaje; Galicia, recortada por valles fluviales anegados (las rías), la más atlántica de todas. La guía de la ruta las recorre en orden hacia el oeste.
Qué significa para su viaje
Traiga capas (guía de equipaje), espere cielos cambiantes que encantan a los fotógrafos y lea nuestra guía de temporadas mes a mes antes de elegir fechas.



