A veces nos preguntan si la comida se repite en ocho días. Imposible — porque el tren cambia de cultura gastronómica cada dos días. Este es el mapa que dibujamos en servilletas para los viajeros antes de salir.
Días 1–2: País Vasco
Pintxos — bocados escultóricos que cubren las barras de San Sebastián, la ciudad con más estrellas Michelin per cápita de casi todo el planeta. Pida gilda, txuleta y merluza en salsa verde, con el txakoli de nuestra guía de bebidas.
Días 3–5: Cantabria y Asturias
Cantabria significa anchoas de Santoña y sobaos; Asturias responde con la fabada — el contundente guiso de fabes y compango — cincuenta quesos artesanos con el Cabrales azul a la cabeza, y sidra escanciada. Es el tramo gastronómico más infravalorado de España, y las excursiones comen en consecuencia (así funcionan las comidas).
Días 6–8: Galicia
El Atlántico toma el mando: pulpo á feira, percebes arrancados a las rocas batidas, vieiras que dieron su concha al Camino y tarta de Santiago bajo las torres de la catedral (guía de Santiago).
El hilo que lo une
Cada región jura que su cocina es la mejor de España, y durante una semana usted es el juez — la guía de la ruta sitúa cada especialidad. ¿Hambre ya? Aquí están las fechas y precios.



