La ruta del tren se puede leer en una carta de vinos. Cada región de la España Verde sirve algo que la siguiente no tiene, y la semana las recorre en orden — una de nuestras formas favoritas de explicar el viaje a quien viene por primera vez.
País Vasco: txakoli
Blanco joven, ligeramente espumoso y muy seco — escanciado teatralmente desde lo alto para despertar la burbuja. Es la pareja natural de los pintxos donostiarras, y la primera copa suele llegar a las pocas horas de embarcar.
Asturias: sidra, escanciada
La sidra natural asturiana es plana, punzante y viva, y el ritual es lo esencial: el escanciador vierte desde encima de su cabeza a un vaso ancho para airearla, y el culín se bebe al momento. Una comida de sidrería es una de las más alegres de la ruta — vea nuestra guía gastronómica sobre las comidas en tierra.
Galicia: albariño y las rías
De viñedos asomados a valles atlánticos anegados llega el albariño — salino, con fruta de hueso, posiblemente el mejor blanco de España — nacido para el marisco de esas mismas aguas, como explica nuestro mapa culinario.
A bordo
Los vinos y bebidas de la tierra están incluidos en las comidas y en el coche pub — en este tren nadie lleva la cuenta (qué está incluido). El paisaje que cría las tres bebidas se descifra en nuestra guía de la España Verde.



