Santander, capital de Cantabria, se curva en torno a una de las grandes bahías del norte de España. El Palacio de la Magdalena, el paseo marítimo y el reluciente Centro Botín dan a la ciudad su carácter refinado y salino.

A poca distancia tierra adentro está Santillana del Mar, uno de los pueblos medievales más bellos de España — célebre por no ser "ni santa, ni llana, ni tener mar". Su piedra dorada, sus callejuelas y la Colegiata románica se conservan a la perfección. Cerca, las cuevas de Altamira guardan algunas de las mejores pinturas prehistóricas del mundo.

Comillas y Gaudí

Esta zona de Cantabria alberga también El Capricho de Gaudí en Comillas — una villa juguetona con azulejos de girasoles, una de las pocas obras del arquitecto fuera de Cataluña.